Tras hablar de los dones de la gracia en mi último libro, es interesante notar que el Nuevo Testamento hace un énfasis
especial sobre los dones de profecía y el hablar / orar en lenguas. Pablo dedica casi un capítulo entero, 1 Corintios 14, a dar
explicaciones y aclarar estos dos dones.
Toda enseñanza que procure eliminar o impedir el funcionamiento de estos dos dones, tanto para el creyente individual como para la iglesia, no está actuando por el Espíritu de Dios. Así que, hermanos, procurad profetizar y no impidáis el hablar en lenguas (1 Corintios 14,35).
Hans-Claus Ewen
Hans-Claus Ewen nació en1958 cerca de Trier, Alemania. Creció en un hogar católico, pero durante la etapa de secundaria se volvió ateo. Siempre en búsqueda de la verdad, viajó mucho durante su adolescencia (llegó a visitar dieciocho países del mundo hasta cumplir la mayoría de edad).
En un viaje largo por Estados Unidos en 1978, tuvo la experiencia de oír la voz de Dios en forma audible; aunque todavía no creía en Jesucristo, esta experiencia marcó un cambio en su vida. Viajando por México le nació el deseo de quedarse en ese país para asistir allí a la universidad, y con esta meta en mente se trasladó a Guatemala para estudiar español en febrero del siguiente año. Allí se enamoró de una de sus maestras, Teresa Aracely López, y terminó quedándose. Antes de casarse en julio de 1980 tuvo otro encuentro que cambió su vida: el misionero Elías Tepper le habló del evangelio y Hans lo abrazó, feliz de haber encontrado al fin en la persona de Jesucristo la verdad que había estado buscando.
Durante 1980 y 1982 Hans y Teresa asistieron a dos escuelas de JCUM (Juventud con Una Misión) en Estados Unidos y Colombia. Más tarde, y junto al pastor guatemalteco Julio Sosa, fundó la iglesia Tabernáculo de la Fe en Huehuetenango, Guatemala, pero a finales de 1989 Dios les guió para regresar a vivir a Alemania con sus dos hijas. Tras varios años de trabajo y estudio volvieron al ministerio a tiempo completo en 1998. En el año 2000 plantó la iglesia Christliches Zentrum Hunsrück en Kirchberg, y cuatro años después la iglesia Oasis en Kastellaun.
Aparte de su ministerio pastoral, Hans siempre se ha dedicado a la enseñanza de la Palabra de Dios. Ser trilingüe le ha permitido predicar y enseñar en trece países del mundo, y ha impartido varios cursos en institutos bíblicos.
En 2008 murió su primera esposa, Teresa, después de casi veintiocho años de matrimonio, por lo que atravesó un tiempo de profundo dolor. No teniendo el don de poder vivir solo, Dios le permitió encontrar a su segunda esposa, Ester, quien nació en Alemania pero tiene raíces sicilianas; ella ayudó a Hans en la labor pastoral durante los últimos siete años que estuvieron en la iglesia de Kirchberg. Hans cuenta que con sus esposas tuvo la bendición de «ganar la lotería» dos veces.
A mediados del 2017 decidió comenzar a publicar la colección de libros «El creyente y la iglesia». Actualmente desarrolla su ministerio de enseñanza viajando por diferentes países del mundo y publicando videos en YouTube y Facebook.
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